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domingo, abril 12, 2009

"Mexican Fest" Bienvenida a los Primeros...

El jueves 16 de abril se realiza en "WISH", la fiesta de bienvenida de los primeros años.

Ingresantes: Free
Mujeres: Free c/trago
Resto: 10 c/trago
Hasta las 01:30hs

Anotate en la mesa de Alternativa Económica...
NO TE LA PODES PERDER!!!

PROYECTO DE MEJORAMIENTO EDUCATIVO

.Mesas Especiales para Todos

.Correlatividades Blandas

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jueves, febrero 26, 2009

Medio Boleto Universitario- 2009

Alternativa Economica te informa:

Los certificados para el Medio Boleto Universitario pueden solicitarse en la oficina de Clases y Exámenes, de lunes a viernes, de 10 a 12 y de 16 a 19.
Deberá presentarse la Credencial Universitaria para realizar la solicitud.

martes, octubre 21, 2008

miércoles, octubre 15, 2008

"El futuro llegó hace rato" (Indio Solari)



"Fundar un mundo sobre el dinero es construir sobre la nada"


Entrevista realizada a Giovanni Acquati:


Para el especialista, el modelo actual de economía y de producción de la riqueza va a colapsar, al tiempo que como alternativas la finanza social y la ecología ofrecen buenos márgenes de rentabilidad. Planteó la necesidad de reconstruir lazos sociales.

Desde hace más de 30 años Giovanni Acquati trabaja en economía social, una forma de desarrollo que privilegia la tierra y el trabajo como base para construir relaciones y crear riqueza para todos los miembros de la sociedad.

Según su visión, desarrollar la economía es producir bienes y servicios de la mejor forma posible, por lo que se necesita de un sistema financiero que de soporte. "En la economía tradicional el dinero que circula es para alimentar la especulación financiera. Hay empresas, organizaciones e individuos que invierten su capital y obtienen ganancias solamente por los intereses que les reporta su capital. La plata no es fruto del trabajo y no está destinada al desarrollo de los individuos. Es una economía inequitativa que reparte ganancias para unos pocos".

-Entonces ¿porqué es importante la economía social?

- Es vital partir de la idea de que la economía social, al igual que la economía tradicional, trabaja en procesos de producción, de comercialización, de venta de productos y consumidores. La diferencia sustancial con la economía tradicional es que en la social los valores y modalidades de producir riqueza son diferentes. En la economía social el foco es el hombre como el centro del sistema económico, se hace énfasis en crear comunidades que compran y venden juntas. En otras palabras es vivir conectados entre los miembros de una sociedad, es crear redes entre los productores y ayudar a otras empresas para que continúen con su vida comercial y no destruirlas para ganar facturación.

- ¿Por qué la economía social no posee una dimensión importante?

-Hay una visión cultural impuesta por medios de comunicación y sistemas educativos. Así se piensa que éste tipo de economía que apunta al desarrollo comunitario no es rentable y es viable sólo para los pobres.

-¿Se puede desarrollar la economía social en Mendoza?

- Sí, se puede. Una buena manera es reunir líderes de empresas, organizaciones de la sociedad civil y universidades para que trabajen juntas. Entre las tareas también implica que cada uno de los miembros del grupo puede sumar sus ahorros a un fondo común que es el que financia proyectos de desarrollo de los mismos miembros del grupo o de otros emprendimientos.

-¿Es rentable la economía social?

- La finanza social y la ecológica ofrece buenos márgenes de rentabilidad. En este sentido existen bancos de cooperativas, de financiación de asociaciones, de micro créditos. Existen miles de personas que ya invierten en ésta forma de crear riqueza. Yo tengo mis ahorros en una banca ética que es una cooperativa financiera. Allí tomo un pequeño interés y me dan servicios como un banco. Porque está claro que fundar un mundo sobre el dinero es construir sobre la nada.

-¿Por qué?

-En la economía tradicional no es necesario trabajar para tener dinero. Se puede tener dinero inmovilizado y éste dar más plata con los meses a través de intereses. Esta realidad está fuera de una lógica antropológica del hombre que dice que debe trabajar para ganar. Son las contradicciones del sistema actual y el por qué el cúmulo de dinero que existe en el mundo continua aumentando pero es vacío. De la nada se puede crear inflación y depreciar el valor del dinero. La plata es una herramienta para desarrollar dentro de un territorio, no es una acumulación y no es en sí la riqueza. La riqueza es la tierra, la vivienda, son las relaciones sociales que existen en un territorio.

- En la economía social, ¿qué rol desempeña el consumidor?

- Es un miembro que pertenece a una comunidad donde existen relaciones de confianza y donde las decisiones económicas son tomadas en conjunto. Esto significa que como miembro de una comunidad, los consumidores compran y venden en forma conjunta. Las compras y ventas se concretan en el mismo grupo social donde existen precios especiales para aquellos miembros de la sociedad que no pueden pagar precios mayores. Si la comunidad quiere obtener una rentabilidad mayor puede optar por vender parte de lo que produce fuera del grupo, esto es comercializarlo en otras regiones o países. En la economía social los consumidores les compran directamente a los productores y no existen cadenas de intermediarios en la comercialización.

-¿Se han dado casos de bancos que inviertan en el circuito que propone la economía social?

- Sí los hay. En Europa muchos ahorristas en la década del ?90 retiraron sus depósitos de los bancos tradicionales y lo destinaron a invertir en la banca ética.

-¿En qué consiste la banca ética?

-Básicamente es un sistema que ofrece los mismos instrumentos financieros que la banca tradicional pero que realiza inversiones en proyectos sociales relacionados con la ecología y la cultura. La banca ética es absolutamente transparente en sus procesos y cualquier ahorristas puede acceder a información relacionada sobre cómo el dinero es invertido.

-¿Qué caso exitoso puede citar que haya aplicado estas ideas?

-Hay muchos afortunadamente. En México existe una red de cajas populares donde la gente del pueblo para ser miembro debe invertir un capital de entre los U$S50 y U$S100. Cuando es miembro puede ahorrar, abrir un libro de ahorro y puede también obtener préstamos para sus necesidades. Esta red, que ya posee 800 mil miembros, empezó hace 50 años y hoy está conformada por 250 cooperativas locales que están agrupadas a nivel nacional en una federación. Es un sistema muy interesante para ahorrar y es una forma muy simple de obtener préstamos y servicio de banco pero destinado a fines comunitarios como productos menos caros, más centros de salud y deportivos. Los más pobres también tienen posibilidad de obtener préstamos directamente sin problemas con formas de garantía de participación con otra gente.

¿Qué futuro vislumbra para la economía tradicional?

-La economía tradicional va a colapsar en algún momento. Es claro que la distribución tan inequitativa de la riqueza y la explotación tan desmesurada de los recursos naturales tiene un final anunciado.

Entrevista de 16 de Marzo 2008- Diario Los Andes

lunes, septiembre 29, 2008

Congreso Latinoamerica Educa

Los días 9, 10 y 11, se realizara en La Plata, Argentina, el congreso latinoamericano de educación superior LATINOAMÉRICA EDUCA, en el marco de los 90 años de la reforma universitaria.
El costo es de $150 e incluye viaje ida y vuelta, comida, alojamiento, acreditación, material, fiesta...QUE MÁS QUERES?
Cualquier duda a cerca del contenido o algo en particular, acercate a la mesita de ALTERNATIVA ECONÓMICA...
Te Esperamos, NO TE LO PODES PERDER!!!

Guía para explicarle la crisis financiera a los chicos

“Papá, ¿se acaba el capitalismo? ¿Qué son los salvatajes? ¿Esta crisis es como la del 29?” Martín Krause es doctor en Administración y un día, en el colegio de su hijo, explicó cómo era una jornada laboral en la vida de un economista. Los chicos dedujeron que su profesión consistía en leer los diarios y tomar café y ahí fue cuando decidió escribir el libro La economía explicada a mis hijos. Como si fuéramos niños de escuela, entonces, ahora responde una serie de preguntas básicas acerca de la debacle financiera de la que todos hablan y muy pocos comprenden. Respuestas claras para entender el colapso bancario norteamericano que sacude al mundo.

–¿Cómo empezó la crisis?

–Podríamos explicarlo así: hay un chico de quince años que es más popular en el colegio si les presta a sus amigos los juegos de la Playstation. Entonces cuantos más jueguitos preste, mejor queda. Así que primero les presta a los amigos que son confiables. Pero en la medida que sigue extendiendo la cantidad de juegos prestados, termina prestándoles a otros que no lo son tanto. Y además, no sólo presta jueguitos propios sino del hermano y de otros amigos. Entonces viene el hermano y dice: “Che, devolveme los jueguitos”. Pero él no los tiene y sabe que no se los van a devolver. Así que está en problemas, como le pasó a Lehman Brothers, por ejemplo, y los demás bancos que cayeron.

–¿Y quiénes son estos amigos poco confiables?

–Son las llamadas “hipotecas subprime”. Mientras está bajísima la tasa de interés, los bancos se preguntan ¿y ahora a quiénes les prestamos, si ya les prestamos a todos? Entonces les empiezan a prestar a las clases medias o bajas. Pero cuando la tasa de interés sube, y por lo tanto los pagos que hay que hacer de esas hipotecas se vuelven más caros, esta gente ya no puede pagar.

–¿Y qué pasa cuando la gente deja de pagar?

–Se complica porque esas hipotecas, y otras, fueron metidas adentro de un gran paquete y vendidas en forma de bonos. Es decir: un banco presta plata y mientras la presta se dice: “Yo tengo todos estos créditos que en realidad son dinero que voy a cobrar en el futuro, por qué mejor no me lo saco de encima, se lo vendo a alguien que quiera tener este paquete y no necesite cobrar la plata ya y yo me hago de efectivo para seguir prestando más plata”. ¿Cómo lo hago? Meto muchas hipotecas adentro de un paquete y se lo vendo a otras instituciones. El problema es que después se hace difícil saber cuál de esos bonos tiene las hipotecas que no van a ser pagadas. Entonces se empieza a armar una gran desconfianza.

–¿La desconfianza genera la crisis?

–Sucede que uno se empieza a preguntar: ¿En qué paquete están las hipotecas subprime? Como no sé, empiezo a desconfiar de todos los paquetitos, entonces empiezan a venirse abajo los bonos y explota la crisis. A un adolescente grandecito podríamos explicarle que la crisis es la resaca del sábado a la noche: lo que estás sintiendo hoy es lo que te chupaste anoche en el boliche. Tomaste de más y entonces tenés este efecto.

–¿Y el chico es el que tiene la culpa por haber tomado de más? Es decir, ¿el banco que prestó de más es culpable?

–No necesariamente, porque el chico no sólo presta jueguitos que no son de él, sino que además el padre le está copiando los jueguitos en la computadora y lo alienta a que siga prestando. “¿Ah, trajiste un jueguito original?”, pregunta el padre. “Vení que yo te hago cinco copias así sos el mejor compañero”.

–¿Y el padre quién vendría a ser?

–El gobierno de los Estados Unidos y la Reserva Federal: lo que se está viendo ahora es el efecto de una política monetaria expansiva que tuvo lugar hace cuatro o cinco años. Esto quiere decir que durante este tiempo era muy barato para las personas pedir un crédito, ¿por qué? Porque la Reserva Federal bajaba la tasa de interés y había muchos billetes dando vuelta. Ahí es cuando lo bancos se preguntan qué hacemos con toda esta plata y empiezan a prestarla a lo loco.

–¿En la crisis del 29 pasó lo mismo?

–La crisis es la misma y es algo que en la Economía nosotros llamamos el ciclo económico: la Reserva Federal baja la tasa de interés para salir de la recesión anterior. Ahí la economía se recupera y se empieza a prestar plata otra vez –es decir, el chico vuelve a prestarles los jueguitos a todos– y así se arma la base de la próxima crisis porque empieza a haber inflación, empieza a haber presiones, la Reserva Federal se asusta y dice muchachos, tenemos que subir la tasa. Cuando sube la tasa, crac, los que deben plata no pueden pagar. Es como una montaña rusa que sube y baja.

–¿Podría tener las mismas consecuencias?

–La crisis del 29 pasó después de una década de fiesta y jolgorio en la que se emitían dólares de manera descontrolada porque se había empezado a abandonar el patrón oro. Antes sólo se podían hacer billetes que tuvieran su mismo valor guardado en oro en una bóveda. Eso se dejó a un lado después de la Primera Guerra Mundial porque los gobiernos querían tener flexibilidad para emitir dinero. Entonces cuando sucedió el crac se contrajo la moneda rápidamente, se hizo un aterrizaje forzoso y se estrelló la economía. Esta vez no va a suceder eso: los bancos dicen: “Bueno, se me fue la mano, pero no voy a contraer, voy a tirar más dinero”. Y ahí aparecen los salvatajes.

–¿Qué es un salvataje?

–Los gobiernos pueden salvar de dos formas. Una es: en vez de gastar en armas, en educación o en salud, ahora les da plata a estas empresas y bancos para que no quiebren. Pero están los que dicen: el problema es la gente que no puede pagar la cuota de su hipoteca. Entonces la otra propuesta es que el gobierno se quede con esas hipotecas y vea después cómo hace para cobrarles. Para eso serían los 700 mil millones que se discuten en el Congreso.

–¿Por qué los bancos no pueden quebrar como cualquier otro negocio sin causar tanto lío?

–Porque están montados en un sistema que tiene dos tipos de riesgos: el almacenero sólo tiene un riesgo comercial, que es dejar quebrar porque vende poco. Pero si cierra, no se van a venir abajo todos los almacenes. En cambio el sistema bancario sí arrastra todo porque la plata que figura en las cuentas corrientes o en los plazos fijos no coincide con la que realmente tienen los bancos, porque los bancos la prestan y todos forman parte de mismo sistema. En términos más estrictos: se está invirtiendo mucho más de lo que se ahorra.

–¿Y por qué la crisis se globaliza?

–Tiene que ver con esos paquetes en los que se meten las hipotecas y que se venden como bonos. Por ejemplo el Northern Rock, de Inglaterra, cayó porque tenía bonos de hipotecas norteamericanas.

–¿Cómo afecta a la Argentina?

–Dentro de todo la Argentina lamentablemente ha estado muy aislada del mundo, y por eso ahora tal vez eso nos ahorra un poco de problemas. Nos podría pegar si la crisis esta desata una recesión global y eso hace caer los precios de los commodities, que son esos productos que tienen un precio internacional y que se manejan en grandes volúmenes y sin marcas, como la soja, el petróleo y los cereales.

–¿Podría bajar la demanda de soja?

–Sucede lo siguiente: China hace unos 20 años decidió olvidarse del socialismo y se volvió más capitalista que Estados Unidos y empezó a crecer y crecer. Entonces los chinos ahora comen más. Y con que cada uno de los mil millones coma un kilito más de soja, por ejemplo, la demanda se vuelve fenomenal. Lo mismo pasa con India. Pero esos países crecen mucho porque exportan a los Estados Unidos y a Europa, y si Estados Unidos y Europa caen en una recesión por la crisis y empiezan a comprarles menos, China e India van a producir menos y, por lo tanto, van a tener menos plata para comprarnos soja. Ahí los precios de los commodities bajarían y nos veríamos afectados.

–¿Es el fin del capitalismo como dicen algunos?

–Imposible, porque desde que cayó el muro de Berlín no hay sistema alternativo. Por ahora es una crisis que se mantiene dentro de las políticas monetarias y del sistema bancario, y no es algo que haya llegado a la economía productiva: las fábricas siguen produciendo y eso es lo central de la economía. Pero hay un gran problema de este sistema monetario internacional que hay que conversar y resolver: el hecho de que todo el mundo esté sujeto al ir y venir de la moneda norteamericana, del dólar.


Fuente: http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=11568

martes, septiembre 02, 2008

El ignorante político

El peor analfabeto es el analfabeto político.
El no oye, no habla, no participa de los
acontecimientos políticos.
El no sabe que el costo de vida, el precio del poroto,
del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta,
el menor abandonado y el peor de todos los bandidos
que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo
de las empresas nacionales y multinacionales.

(Bertolt Brecht)

El Salmon

viernes, agosto 29, 2008

Tarde...pero llega

"Condenar a Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez a la pena de prisión perpetua e inhabilitación absoluta por haber sido "coautores mediatos penalmente responsables por los delitos de asociación ilícita, violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravado, homicidio agravado por alevosía por el concurso de dos o más partícipes con el fin de lograr impunidad""

Tarde...pero llega.

NUNCA MAS
El Salmón.

martes, junio 24, 2008

Teoría y Práctica

Ni el Centro ni la Periferia.

I.- ARRIBA, PENSAR EL BLANCO.LA GEOGRAFÍA Y EL CALENDARIO DE LA TEORÍA.
“El problema con la realidad, es que no sabe nada de teoría”Don Durito de La Lacandona.

Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, decía que la lucha, la nuestra al menos, podía ser explicada como una lucha de geografías y calendarios. Ignoro si este compañero, uno más de los muertos que de por sí somos, imaginó siquiera que sus teorías (“sus pensamientos”, decía él) serían presentadas al lado de tantas luces intelectuales como las que ahora confluyen en el suroriental estado mexicano de Chiapas. Tampoco sé si hubiera autorizado que yo, un subcomandante cualquiera, tomara algunos de esos pensamientos y los expusiera públicamente.
Pero, tomando en cuenta la evidencia de nuestro bajo “rating” mediático y teórico, creo que puedo permitirme el tratar de exponer las bases rudimentales de esta teoría, tan otra que es práctica.
No voy a aburrirlos contándoles el embrollo sentimental de Elías Contreras que, como todos y todas las zapatistas, eligió amar con desafío. Como si el puente afectivo que se tiende hacia la otra, el otro o lo otro no fuera ya de por sí complejo y complicado, Elías Contreras todavía le agregó las distancias y muros que separan los calendarios y las geografías, además del conocimiento, es decir el respeto, de la existencia de lo otro. Como si de esa forma él (y con él, lo colectivo que somos) decidiera hacer todo lo posible para que un acto tan antiguo, común y cotidiano como la existencia del ser humano, se convirtiera en algo extraordinario, terrible, maravilloso.
En cambio, en lugar de contarles del complicado e inquebrantable puente del amor de Elías Contreras por la Magdalena (que no era ni hombre ni mujer, lo que ya de por sí es un desafío a la lucha de género), pensé entonces en traerles algo de la música que se toca en las comunidades zapatistas. Por ejemplo, apenas anoche escuché una música que el “maistro de la ceremoña” tipificó como ritmo “corrido-cumbia-ranchera-norteña”. ¿Qué tal? Ritmo corrido-cumbia-ranchera-norteña… si eso no es un desafío teórico, entonces no sé que lo sea. Y no me pregunten cómo se toca o se baila eso, porque yo no toco ni la puerta y, además, a mi avanzada edad, en el baile tengo la gracia de un elefante con la uña enterrada.
Hace más de dos años, en estas montañas del sureste mexicano, en ocasión de las reuniones preparatorias de lo que después se llamaría “La Otra Campaña”, una mujer joven dijo, palabras más, palabras menos, “si tu revolución no sabe bailar, no me invites a tu revolución”. Tiempo después, pero entonces en las montañas del noroeste de México, volví a escuchar esas mismas palabras de la boca de un jefe indígena que se esfuerza por mantener vivos los bailes y la cultura toda de nuestros ancestros.
Al escuchar a la una y al otro, en tiempos distintos, yo volteé a mirar a una de las comandantas y le dije: “Ahí le hablan jovena”. La Comandanta no dejó de mirar hacia la concurrencia, pero en voz baja dijo: “Urrr Sup… Uta magre, viera que me dan pista y hasta les dejo planito el suelo”.
Yo no les voy a estar mentirando. La verdad es que pensé que podría traerles algunas historias de Sombra el guerrero, de Elías Contreras y la Magdalena, de las mujeres zapatistas, de las niñas y niños que crecen en una realidad diferente (ojo: no mejor, no peor, sólo diferente) a la de sus padres, marcada por otra resistencia, y hasta les contaría un cuento de la niña llamada “Diciembre” que, como su nombre lo indica, nació en Noviembre. Y pensé también ponerles algunas músicas (sin agraviar a las presentes), pero es de todos conocida la seriedad con la que los zapatistas abordamos los temas teóricos, así que sólo diré que habría que encontrar alguna forma de ligar la teoría con el amor, la música y el baile. Tal vez igual la teoría no alcanzaría a explicar nada que valiera la pena, pero sería más humana, porque la seriedad y el acartonamiento no garantizan el rigor científico.
Pero, bueno, ya me estoy yendo de nuevo por otro lado. Les decía yo que Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, decía a su vez que nuestra lucha podía ser entendida y explicada como una lucha de geografías y calendarios.
En nuestra participación como “teloneros” de los pensamientos que en estos días se congregan en este lugar y en estas fechas, serán la geografía y el calendario… más bien, la larga trenza que entre ambos se anuda abajo, uno de los referentes de nuestra palabra.
Dicen nuestros más mayores que los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, fueron siete; que siete son los colores: el blanco, el amarillo, el rojo, el verde, el azul, el café y el negro; que son siete los puntos cardinales: el arriba y el abajo, el delante y el detrás, el uno y el otro lado, y el centro; y que siete son también los sentidos: oler, gustar, tocar, ver, oír, pensar y sentir.
Siete serán entonces los hilos de esta larga trenza, siempre inconclusa, del pensamiento zapatista.
Hablemos, pues, de La Geografía y el Calendario de la Teoría. Para esto pensemos el color blanco allá arriba.
***
No tenemos el dato exacto, pero en el complejo calendario del pensamiento teórico de arriba, de sus ciencias, técnicas y herramientas, así como de sus análisis de las realidades, hubo un momento en que las pautas se marcaban desde un centro geográfico y de ahí se iban extendiendo hacia la periferia, como una piedra arrojada en el centro de un estanque.
La piedra conceptual tocaba la superficie de la teoría y se producía una serie de ondas que afectaban y modificaban los distintos quehaceres científicos y técnicos adyacentes. La consistencia del pensamiento analítico y reflexivo hacía, y hace, que esas ondas se mantengan definidas… hasta que una nueva piedra conceptual cae y una nueva serie de ondas cambia la producción teórica. La misma densidad de la producción teórica tal vez podría explicar el por qué las ondas, las más de las veces, no alcanzan a llegar a la orilla, es decir, a la realidad.
“Paradigmas científicos” han llamado algunos a estos conceptos capaces de modificar, renovar y revolucionar el pensamiento teórico.
En esta concepción del quehacer teórico, en esta meta-teoría, se insiste no sólo en la irrelevancia de la realidad, también y sobre todo se alardea que se ha prescindido completamente de ella, en un esfuerzo de aislamiento e higiene que, dicen, merece ser aplaudido.
La imagen del laboratorio aséptico no sólo se limitó a las llamadas “ciencias naturales” o a las “ciencias exactas”, no. En los últimos saltos del sistema mundial capitalista, esta obsesión por la higiene anti-realidad alcanzó a las llamadas “ciencias sociales”. En la comunidad científica mundial empezó entonces a cobrar fuerza la tesis de “si la realidad no se comporta como indica la teoría, peor para la realidad”.
Pero volvamos al plácido estanque de la producción teórica y a la piedra que ha alterado su forma y contenido.
El reconocimiento de esta aparente fragilidad del andamiaje conceptual científico significó aceptar que la producción teórica se renovaba continuamente, incluso dentro de su pretendido aislamiento de la realidad. El laboratorio (término ahora muy usado por los llamados científicos sociales para referirse a las luchas dentro de las sociedades) no podría nunca reunir las condiciones ideales, por más aséptico y esterilizado que estuviera, para garantizar la perpetuidad que toda ley científica reclama. Y es que resulta que en su mismo quehacer, irrumpen una y otra vez nuevos conceptos.
En estas concepciones, la idea (el concepto, en este caso) precede a la materia y se adjudica así a la ciencia y la tecnología la responsabilidad de las grandes transformaciones de la humanidad. Y la idea tiene, según el caso, un productor o un enunciante: el individuo, el científico en este caso.
Desde la ociosa reflexión de Descartes, la teoría de arriba insiste en la primacía de la idea sobre la materia. El “pienso, luego existo” definía también un centro, el YO individual, y a lo otro como una periferia que se veía afectada o no por la percepción de ese YO: afecto, odio, miedo, simpatía, atracción, repulsión. Lo que estaba fuera del alcance de la percepción del YO era, es, inexistente.
Así, el nacimiento de este crimen mundial llamado capitalismo es producto de la máquina de vapor y no del despojo. Y la etapa capitalista de la globalización neoliberal arranca con la aparición de la informática, el internet, el teléfono celular, el mall, la sopa instantánea, el fast food; y no con el inicio de una nueva guerra de conquista en todo el planeta, la IV Guerra Mundial.
En el campo de la tecnología se repite el mismo patrón. Y se agrega que, como el concepto científico, la técnica nace “inocente”, “libre de toda culpa”, “inspirada en el bien de la humanidad”. Einstein no es responsable de la bomba atómica, ni el señor Graham Bell lo es de los fraudes vía celular del hombre más rico del mundo, Carlos Slim. El coronel Sanders no es responsable de las indigestiones provocadas por el Kentucky Fried Chiken, ni el señor MacDonald de las hamburguesas de plástico reciclado.
Esto, que algunos desarrollaron más y definieron como “objetividad científica”, creó la imagen del científico que permea todavía el imaginario popular: un hombre o una mujer despeinados, con lentes, bata blanca, con desaliño corporal y espacial, embebidos frente a probetas y matraces burbujeantes.
El autodenominado “científico social” “compró” esa misma imagen, con algunos cambios: en lugar de laboratorio, un cubículo; en lugar de matraces y probetas, libros y cuadernos; en lugar de blanca, una bata de color oscuro; el mismo desaliño; pero agregaba tabaco, café, brandy o cogñac (también en la ciencia hay niveles, mi buen) y música de fondo, que eran impensables en un laboratorio.
Sin embargo, unos y otros, enfrascados como estaban en su objetividad y asepsia, no advirtieron la aparición y crecimiento de los “comisarios de la ciencia”, es decir, de los filósofos. Estos “jueces” del conocimiento, tan objetivos y neutrales como sus vigilados, expropiaron el criterio de cientificidad. Como la realidad no era el referente para determinar la verdad o falsedad de una teoría, entonces la filosofía pasó a cumplir ese papel. Apareció así la “filosofía de la ciencia”, es decir, la teoría de la teoría, la meta-teoría.
Pero la llamada “ciencia social”, la hija bastarda del conocimiento, encontró a los filósofos con sobrecarga de trabajo o con exigencias difíciles de cumplir (del tipo “Si A es igual a B y B es igual a C, entonces A es igual a C”), así que cada vez más debe padecer a los intelectuales de la academia como censores y comisarios.

Mmh… creo que con lo anterior ya demostré que puedo ser tan oscuro e incomprensible como cualquier teórico que se respete, pero estoy seguro de que hay una forma más sencilla de seguir con esto.
Así que ahí les voy, nomás háganse a un ladito, no los vaya yo a salpicar.
En resumen, a consecuencia de este calendario y esta geografía, resulta que allá arriba la producción teórica no es más que una moda que se piensa, ve, huele, gusta, toca, escucha y siente en los espacios de la academia, los laboratorios y los institutos especializados.
O sea que la teoría es una moda que tiene en las tesis (de posgrado, mi buen, también en la academia hay niveles), las conferencias, las revistas especializadas y los libros, los sustitutos de las revistas de moda. Los coloquios suplen el lugar de las exhibiciones de modas, y ahí los ponentes hacen lo mismo que las modelos en la pasarela, es decir, exhiben su anorexia, en este caso, su delgadez intelectual.
Tomad cada momento del surgimiento de uno de esos paradigmas y encontrareis un centro intelectual que se disputa la primicia. Las universidades europeas y los institutos tecnológicos de Norteamérica repiten el listado de la moda: París, Roma, Londres, Nueva York (lo lamento si rompo alguna ilusión, pero no aparecen el Tec de Monterrey, ni la Ibero, ni la UDLA).
Con esto quiero decir que el mundo científico construyó una torre de cristal (pero plomado), con sus propias leyes y adornado con los vitrales churriguerescos que elaboran los intelectuales ad hoc.
A ese mundo, a esa torre y sus pent-houses, no podrá acceder la realidad hasta que acredite estudios de posgrado y un currículum, presten atención, tan abultado como la billetera.
Así se nos presenta al común de la gente, y así se representa a sí misma la comunidad científica.
Pero una mirada atenta y crítica, una de ésas que tanto escasean ahora, permitiría ver lo que en realidad ocurre.
Si el nuevo paradigma es el mercado y la imagen idílica de la modernidad es el mall o el centro comercial, imaginemos entonces una sucesión de estantes llenos de ideas, o mejor aún, una tienda departamental con teorías para cada ocasión. No costará trabajo entonces imaginar al gran capitalista o al gobernante en turno recorriendo los pasillos, sopesando precios y calidades de los distintos pensamientos, y adquiriendo aquellos que se adapten mejor a sus necesidades.
Allá arriba, toda teoría que se respete debe cumplir una doble función: por un lado: desplazar la responsabilidad de un hecho con una argumentación, que no por elaborada es menos ridícula; y, por el otro, ocultar la realidad (es decir, garantizar la impunidad).
En la explicación de la desgracia aparecen ejemplos:
El señor Calderón (todavía algunos desubicados lo consideran el presidente de México), disfrazado como militar, encuentra en la teoría lunática la explicación de las catástrofes que asolaron Tabasco y Chiapas (como antes a Sonora y Sinaloa) y ordena a sus tropas que le consigan la capacidad de convencimiento que no ha podido construir sobre ese castillo de naipes trucados que fue la elección presidencial del 2006. Su fracaso, tan poco informado en los medios, era previsible: consigue más el Teletón que el Estado Mayor presidencial. Desplazando la responsabilidad a la luna (quien, dicho sea de paso, es rencorosa, como lo contará la leyenda del origen de Sombra, el guerrero –pero eso será, si es que es, otro día-), Calderón oculta su responsabilidad y la de quienes lo antecedieron. Resultado: se crea una comisión para investigar… astronomía, y darle así, además del pobre de las armas, algún sustento legítimo a este émulo de Huerta y amante, según confesión propia, de los juegos cibernéticos militares. Seguramente, si la luna se niega a aceptar su culpabilidad, el titular del IV Reich le dirá, con la mirada dura y decidida: “¡bájate o mando por ti!”.
El señor Héctor Aguilar Camín, el prototipo del intelectual no de arriba (él que más quisiera) sino arribista, reescribe el “Libro Blanco” con que la PGR zedillista quiso explicar, sin éxito alguno, la matanza de Acteal (que este 22 de diciembre cumple 10 años sin verdad ni justicia). Fiel al patrón en turno, Aguilar Camín busca, inútilmente, desviar la indignación que de nuevo se levanta, ocultando un crimen de Estado y desplazando la responsabilidad se los asesinatos… a los muertos.
Felipe Calderón y Héctor Aguilar Camín, uno vestido cómicamente de militar y otro patéticamente disfrazado de intelectual. El primero maldiciendo a quien le recomendó comprar la teoría de la luna, y el segundo recorriendo oficinas gubernamentales y cuarteles militares ofreciendo en venta su inútil detergente para limpiar las manchas de sangre.
Es ésta, la teoría blanca e impoluta de arriba, la que domina en el decadente mundo científico. Frente a cada uno de sus estallidos teóricos, también llamados pomposamente “revoluciones científicas”, el pensamiento progresista en general se ha visto obligado a remar a contracorriente. Con el par de remos de la crítica y la honestidad, los pensadores (o teóricos, aunque es común usar este término como descalificativo) de izquierda deben cuestionar el alud de evidencias que, con el disfraz de la cientificidad, sepultan la realidad.
El referente de este quehacer crítico es la ciencia social. Pero si ésta se limita a expresar deseos, juicios, condenas y recetas (como ahora hacen algunos teóricos de la izquierda en México), en lugar de tratar de entender para tratar de explicar, su producción teórica no sólo resulta incapaz, sino, las más de la veces, patética.
Es entonces cuando la distancia entre teoría y realidad no sólo se convierte en un abismo, también presenta el triste espectáculo de autodenominados científicos sociales arrojándose con singular alegría al vacío conceptual.
Tal vez alguno, alguna, de quienes nos escuchan o leen, conozcan esos comerciales que anuncian productos para adelgazar sin hacer ejercicio y atascándose de garnachas y comida rica en “hidrocarburos”. Sé que es poco probable que alguien de aquí sepa de ello, pues estoy seguro de que se encuentran inmersos en cuestiones realmente importantes de la teoría, así que permitan que les dé un ejemplo: hay un anuncio de una galleta que si se come, a ellas les puede dar la figura de Angelina Jolie (suspiro), y ellos pueden llegar a tener el cuerpo atlético del SupMarcos (¡arrrrrroz con leche!)… ¡un momento! ¿yo escribí eso que acabo de decir? Mmh… no, no lo creo, mi modestia es legendaria, así que borren esa parte de sus apuntes. ¿En qué estaba? ¡Ah sí!, en la galleta que les dará una figura espectacular y eso sin hacer más ejercicio que el de llevar el producto a la boca y masticarlo.
De la misma forma, en los últimos años ha cobrado fuerza, en el medio intelectual progresista de México, la idea de que se puede transformar las relaciones sociales sin luchar y sin tocar los privilegios de que disfrutan los poderosos. Sólo es necesario tachar una boleta electoral y ¡zaz!, el país se transforma, proliferan las pistas de hielo y las playas artificiales, las carreras de autos en Reforma, los periféricos con segundo piso incluido y las construcciones del bicentenario (¿ha notado usted que no se habla del centenario?). Vaya, ni siquiera es necesario vigilar la elección para que no se convierta en un fraude y en una película documentándola.
La sumisión con que esto fue adquirido, digerido y difundido por buena parte de la intelectualidad progresista de México no debiera extrañar, sobre todo si se toma en cuenta que lo otro, pensar, analizar, debatir y criticar, cuesta más, es decir, es más caro.
Lo que sorprende es la virulencia y ruindad con la que atacaron y atacan a quien no se traga esa galleta dietética, perdón, esa rueda de molino.
Les doy otro ejemplo:
En la Ciudad de México se ha realizado un despojo impecable y ha obtenido el apoyo y/o el silencio cómplice de esa intelectualidad.
Un gobierno de “izquierda moderna” ha conseguido lo que la derecha no había podido: despojar a la ciudad y al país del Zócalo.
Sin necesidad de leyes reguladoras de marchas y mítines, sin necesidad de las firmas que los panistas hubieron de falsificar, el gobierno de Marcelo Ebrard toma el Zócalo, lo entrega a empresas comerciales (por ahí leímos que era de alabar que no le hubiera costado nada al gobierno del DF y que todo hubiera sido costeado por empresas privadas que, por cierto, incluyen a una de las televisoras “vetadas” por el lopezobradorismo), se construye una pista de hielo y ¡zaz!, cuando menos durante dos meses, nada de mítines o manifestaciones en esa plaza que el movimiento estudiantil de 1968 arrancó a las celebraciones oficiales.
No más CND-lópezobradorista, no más invasiones de turbas a la catedral, nada de gritos que no sean los de quienes se caen, nada de mítines ni marchas, no más gritos, pancartas, indignación.
Para los 10 meses restantes del año, el “izquierdoso” Ebrard ya tiene pensados nuevos proyectos que hagan sentir a los capitalinos que están en alguna otra metrópoli muy “chic”.
Hace apenas unos días, el llamado FNCR descubrió que la marcha que había convocado para el Zócalo no podría realizarse porque la pista de hielo lo ocupaba.
No protestaron contra ese despojo, simplemente cambiaron de lugar. Después de todo, no había por qué interferir en el espíritu neoyorkino que ahora se respira en el DF… ni en las ventas de patines de hielo en los grandes centros comerciales.
No sólo no se impidió el despojo, no sólo no se criticó, además se aplaudió y celebró con fotos a color en primera plana, crónicas y entrevistas, este evento “histórico” que le ahorró a los defeños las largas colas para obtener la visa norteamericana, y el costo del transporte y el hospedaje en la Nueva York de las películas que ven Marcelo Ebrard y su aspirante a Cristina Kirchner autóctona.
Si esto recuerda el método de “pan y circo” tan caro a los gobiernos priístas, se olvida que sigue faltando el alimento, porque el único PAN que hay es el partido que ahora se amarra a la caída de Calderón Hinojosa, con el que toda la clase política se relaciona en privado y se deslinda en público.
Todo eso se pasa y se celebra porque el señor Ebrard no se ha tomado (todavía) la foto con Felipe Calderón y porque dice que es de izquierda… aunque gobierne como de derecha, con desalojos y despojos disfrazados de espectáculo y orden.
¿Y estos intelectuales de izquierda?
Bueno, pues aplausos para el desalojo de los barrios (con acusaciones de narcotráfico que nunca fueron probadas), más aplausos para el desalojo del comercio ambulante en el centro histórico (para acabar de entregarlo a la iniciativa privada), más aplausos a las edecanes en la carrera de autos en la avenida Reforma…
/¡Qué cambio, mi buen!, de las carpas “all included” del plantón contra el fraude, al glamur de la velocidad en un deporte tan de masas, tan popular y tan sin patrocinio como es el de las carreras de autos; del “grito de los libres” contra el espurio, a aspirar a ser subsede de la olimpiada de invierno; ¡no, mi buen! ¡no importa si eso no es de izquierda, pero de que apantalla, apantalla!; mire, estos patines los tengo en varias combinaciones: tricolores para los nostálgicos, azules para los persignados, y amarillo con negro para los ingenuos; hay también con los colores de la chiquillada, digo, de lo perdido lo que aparezca, ¿no cree? Ahora que, eso sí, el patinaje sobre hielo es para gente esbelta, así que le incluyo estas galletas que lo dejan más delgado que con un apretujón en el metro en hora pico. ¿Qué? ¿Es usted skater@? ¿No le digo? Por eso este país no progresa, donde quiera abunda la gente sucia, fea, mala y, para acabarla de amolar, naca. Órale, siquiera deme lo del fondo de desempleo y no le digo a nadie… /
Frente al desalojo de familias en el barrio bravo de Tepito, el silencio o el razonamiento frívolo y servil: “se está combatiendo a la delincuencia”, señaló un intelectual y fallido suspirante a la rectoría de la UNAM, y una foto en primera plana mostraba a una niña sentada sobre los pocos muebles que su familia rescató de uno de los desalojos. La filosofía Rudolph Giulianni, importada de Nueva York (como la pista de hielo) por López Obrador con la coartada de “primero los pobres”, ahora hecha argumentación intelectual: esa niña era una narcotraficante en potencia… ahora es… nadie.
Ya no se quiere ocultar que la llamada izquierda institucional no es de izquierda, ahora se presenta como una virtud, de la misma forma que se anuncia un café descafeinado con la virtud de que no desvela y no sabe a café.
Es esta izquierda a la que algunos intelectuales progresistas (lo que sea de cada quien, los hombres son ahí la mayoría) presentan como el único referente aceptable, maduro, responsable, deseable y posible para la transformación social.
Sin embargo, y afortunadamente, no todo el pensamiento progresista es “bien portado”.
Algunos hombres y mujeres han hecho del pensamiento analítico y reflexivo, palabra incómoda y a contrapelo. En estos días podremos escuchar a algunas de estas pensadoras y pensadores. No están todos los que son, ni son todos los que están, pero el saber de su navegar río arriba en el cauce del conocimiento, es un alivio para quienes a veces imaginamos que no estamos solos.
Por eso saludo en esta primera ronda a Immanuel Wallerstein y a Carlos Aguirre Rojas.
Reflexionando sobre algo del trabajo teórico de ellos, presentamos…
ALGUNAS TESIS SOBRE LA LUCHA ANTISISTÉMICA.
UNO.- No se puede entender y explicar el sistema capitalista sin el concepto de guerra. Su supervivencia y su crecimiento dependen primordialmente de la guerra y de todo lo que a ella se asocia e implica. Por medio de ella y en ella, el capitalismo despoja, explota, reprime y discrimina. En la etapa de globalización neoliberal, el capitalismo hace la guerra a la humanidad entera.
DOS.- Para aumentar sus ganancias, los capitalistas no sólo recurren a la reducción de costos de producción o al aumento de precios de venta de las mercancías. Esto es cierto, pero incompleto. Hay cuando menos tres formas más: una es el aumento de la productividad; otra es la producción de nuevas mercancías; una más es la apertura de nuevos mercados.
TRES.- La producción de nuevas mercancías y la apertura de nuevos mercados se consiguen ahora con la conquista y reconquista de territorios y espacios sociales que antes no tenían interés para el capital. Conocimientos ancestrales y códigos genéticos, además de recursos naturales como el agua, los bosques y el aire son ahora mercancías con mercados abiertos o por crear. Quienes se encuentra en los espacios y territorios con estas y otras mercancías, son, quiéranlo o no, enemigos del capital.
CUATRO.- El Capitalismo no tiene como destino inevitable su autodestrucción, a menos que incluya al mundo entero. Las versiones apocalípticas sobre que el sistema colapsará por sí mismo son erróneas. Como indígenas llevamos varios siglos escuchando profecías en ese sentido.
CINCO.- La destrucción del sistema capitalista sólo se realizará si uno o muchos movimientos lo enfrentan y derrotan en su núcleo central, es decir, en la propiedad privada de los medios de producción y de cambio
SEIS.- Las transformaciones reales de una sociedad, es decir, de las relaciones sociales en un momento histórico, como bien lo señala Wallerstein en algunos de sus textos, son las que van dirigidas contra el sistema en su conjunto. Actualmente no son posibles los parches o las reformas. En cambio son posibles y necesarios los movimientos antisistémicos.
SIETE.- Las grandes transformaciones no empiezan arriba ni con hechos monumentales y épicos, sino con movimientos pequeños en su forma y que aparecen como irrelevantes para el político y el analista de arriba. La historia no se transforma a partir de plazas llenas o muchedumbres indignadas sino, como lo señala Carlos Aguirre Rojas, a partir de la conciencia organizada de grupos y colectivos que se conocen y reconocen mutuamente, abajo y a la izquierda, y construyen otra política.
Habría, creemos nosotros, nosotras, que desalambrar la teoría, y hacerlo con la práctica. Pero eso tal vez lo pueda explicar mejor Do Daniel Viglietti esta noche, cuando asuma la parte de culpa que tiene de que yo esté detrás de este pasamontañas, en lugar de estar detrás de una guitarra intentando el ritmo corrido-cumbi-ranchera-norteña.
Así las cosas, creo que siempre sí. Daniel Viglietti cantará esta noche, así que habrá música y baile.
Tal vez lleguen también, en estos días, Elías Contreras, la Magdalena, Sombra, Diciembre y las mujeres zapatistas.
Y tal vez Andrés Aubry sonría viendo y escuchando todo, contento de no estar en esta mesa donde nunca acababa de decir lo que tenía que decirnos, porque se le iba la vida agradeciendo e, invariablemente, a mitad de su ponencia le pasaban el papelito de “tiempo”.
Así que, antes de que me lo pasen a mí, gracias, nos vemos en la tarde.
Subcomandante Insurgente Marcos.San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.